sábado, 28 de diciembre de 2013

EL MUCHACHO Y LA FORTUNA

Habiéndose dormido un muchacho junto a un pozo, se acercó a él la fortuna, y le dijo:

___ Despierta y levántate de ahí, pues si te caes en el pozo todos me echarán a mí la culpa, en vez de culparte a ti por ser tan imprudente y necio.


"Cuántas veces culpamos a la fortuna por nuestras desgracias, y somos nosotros mismos los que nos las acarreamos".




EL LADRÓN Y EL PERRO

Entrando la noche un ladrón en una casa, empezó a ladrar el perro que había en ella, y para que callase le  echó un pedazo de pan. Le dijo entonces el perro:

___ ¿Por qué me das este pan?, ¿Me lo das para hacerme un obsequio, o para engañarme?, si matas y robas a mi amo y a su familia, aunque ahora me des pan para que calle, luego tendré que morirme de hambre, por lo que más me conviene ladrar y despertarlos, que comerme el pedazo de pan que me ofreces.


"Muchos arriesgan la vida por un fútil beneficio. El que no tiene prudencia abandona lo mucho por lo poco. Siempre deben infundir sospecha los beneficios de los malvados".




EL LABRADOR Y LA CULEBRA

Tenía una culebra su nido cerca de la casa de un labrador, y habiendo cierto día recibido un golpe de un hijo de éste, le mordió tan fuerte que el infeliz muchacho falleció al momento. Movido el padre de dolor y de ira, tomó un hacha para matarla, pero sólo la alcanzó lo suficiente para cortarle la cola. Habiendo trascurrido algún tiempo, quiso el labrador reconciliarse con la culebra, y según costumbre antigua tomó harina, agua, sal y miel, para hacer el pacto de amistad; pero le detuvo la culebra diciendo:

___ En vano intentas que nos reconciliemos, buen hombre, pues mientras yo me viere sin cola y tú sin hijo, no puede haber entre los dos amistad, ni podemos tener el ánimo tranquilo.


"Mientras viven en la memoria las injurias, es casi imposible desvanecer los odios". 


LA MUJER Y LA GALLINA

Tenía una mujer una gallina que le ponía un huevo cada día, y creyendo que si la alimentaba más pondría dos huevos n lugar de uno, comenzó a darle de comer con toda abundancia. A medida que la gallina fue engordando, fue también dejando de poner, y al fin no ponía tan siquiera ni un solo huevo.


"La demasiada abundancia también es perjudicial, y a veces  entorpece a muchos".




EL BUITRE Y LAS OTRAS AVES

Fingiendo un buitre que quería celebrar el día de su nacimiento, convidó a las otras aves menores a cenar; pero cuando las tuvo dentro de su cueva, cerró la entrada y comenzó a matarlas no dejando ni una viva.



"Cuando un poderoso te halaga y te convida, cuida de que no intente engañarte".






LA ESPADA Y EL CAMINANTE

Caminado, cierto hombre halló una espada en el suelo, y preguntándole quién la había perdido, la espada respondió:

__ Es verdad que a mí sólo me perdió uno, pero yo he perdido a muchos.


"El malo a muchos daña, pero perece al fin".





HABLANDO DE ROCK.