LAS PALABRAS JESÚS DE NAZARET




LA PALABRA DE VIDA

El Padre, que me envío, me ha ordenado que decirles. Yo sé que sus palabras conducen a la vida eterna; así es que, todo lo que Él me ordena decir, lo digo.

Estas palabras que yo les hablo no son mías, sino que proceden del Padre, quien me ha enviado.

Los que oyen mis palabras, y creen en Aquel que me ha enviado, tendrán vida eterna; o serán condenadas, mas pasarán de muerte a vida.

¡Escuchen! La hora viene, y ya ha venido, cuando los muertos oirán del Hijo de Dios, y los que oigan su voz vivirán.

Escudriñen las Escrituras; porque en ellas ustedes piensan que encontrarán la vida eterna. Ellas dan testimonio de mí, sin embargo, ustedes vacilan en venir a mí, para que puedan recibir vida.

Aunque sin presentarse a ustedes directamente, ni hablarles personalmente, el Padre ha testificado de mí. Pero ustedes no le escuchan, rehusando creerme que fui enviado a ustedes con el mensaje de Dios.

¿Cómo es que algunos de ustedes hablan de Aquél que el Padre apartó para sí mismo y envío al mundo, diciendo: “El blasfema porque dice: ‘Soy Hijo de Dios’”?

Ahora les digo: yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie puede conocer al Padre a menos que yo se lo presente.

Sólo el espíritu da vida, mientras que la carne no cuenta para nada. Las palabras que les hablo son espíritu y vida.
Si alguno oye estas palabras y no cree, yo no le juzgo, porque yo no vine a juzgar al mundo, sino a salvarlo. Sin embargo, les advierto, que los que me rechazan y rechazan mis palabras darán cuenta: la verdad que yo he hablado será su juez en el último día.

Ciertamente los cielos sobre ustedes, y la tierra bajo sus pies un día pasarán, pero las palabras que les hablo no pasarán jamás.

1996, R. L. Cantaleon


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