sábado, 15 de octubre de 2011

LAS PALABRAS JESÚS DE NAZARET




EL PADRE

¿Qué piensas de Jesucristo? ¿De quién es Hijo?

Yo no he venido de mi propia cuenta, mas he sido enviado por Aquel, que es verdadero. Hasta ahora ustedes no lo han conocido como yo lo conozco, pero yo he venido a ustedes enviado por Él.

Nadie conoce quién es el hijo, sino el Padre: ni nadie pude conocer al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Él que me ha enviado está conmigo, Él no me ha dejado solo, porque yo siempre hago lo que a Él agrada.

Él me ha visto, ha visto al Padre; entonces, ¿por qué siguen diciendo: “Enséñanos el Padre”? ¿No creen que yo soy uno con mi Padre, y el Padre es uno conmigo?

Yo y mi Padre somos uno. Todo lo que tiene el Padre es mío. Yo he venido de mi Padre a este mundo; de nuevo dejaré a este mundo y volveré a mi Padre.

El hijo no puede hacer nada por su cuenta, mas hace todo lo que ve  que el padre hace; y ustedes presenciarán mayores obras que las que ya han visto. Porque como el Padre levanta a los muertos, y da nueva vida, así el hijo da nueva vida a los que quiere.

Esto que les estoy diciendo, es lo que les he estado diciendo desde el principio. Hay tantas cosas en sus vidas que yo pudiera condenar; pero yo he venido con otro mensaje, que me ha sido dado, por el único que es la Verdad. Este es el mensaje que yo predico al mundo.

Porque dios no envió al hijo al mundo para condenar al mundo; sino que mediante Él, el mundo pueda ser salvado. Él que cree en Él no es condenado, pero el que no cree ya está condenado porque no ha creído en el nombre del único Hijo de Dios.

Yo no puedo hacer nada de mi propia cuenta; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi propia voluntad, sino la voluntad del Padre que me ha enviado. Así como el Padre tiene el poder de dar vida; así el hijo tiene el don de vida; y le ha sido dada la autoridad para ejecutar juicio, porque Él es el Mesías, el Hijo del hombre.

Cuando ustedes levanten en alto al Hijo del hombre (en la cruz}, entonces sabrán que yo soy; y reconocerán que no hago nada de mi propia autoridad, sino les digo lo que mi Padre me ha enseñado.

1996, R. L. Cantaleon




No hay comentarios:

Avantes

Un día más de vida.